Este es el relato en imágenes, de un viaje por Egipto, hecho en el mes de octubre de 2004.
Egipto, además de ser un país exótico, es la cuna de la civilización moderna (cuando se construyeron las pirámides los europeos todavía vivíamos en cuevas) y el punto de partida de nuestra religión, filosofía, arquitectura y del concepto mismo de sociedad. Resulta increíble descubrir la cantidad de cosas que ya habían inventado los antiguos egipcios.
Egipto también es un país lleno de misterios. Todavía hoy en día desconocemos cómo los egipcios lograron construir la gran pirámide de Keops en tan sólo 20 años, o cual es el verdadero significado de la Esfinge. De hecho, hasta que en 1822 Jean François Champollion descifró la piedra de Rosetta desconocíamos completamente el significado de la escritura jeroglífica.
En fin, que podría escribir un ensayo sobre el tema, o un libro de viajes, pero no es esa mi intención. Tan solo quería mostraros algunas de las maravillas del país, e invitaros a descubrir las demás por vosotros mismos.
Egipto también es un país lleno de misterios. Todavía hoy en día desconocemos cómo los egipcios lograron construir la gran pirámide de Keops en tan sólo 20 años, o cual es el verdadero significado de la Esfinge. De hecho, hasta que en 1822 Jean François Champollion descifró la piedra de Rosetta desconocíamos completamente el significado de la escritura jeroglífica.
En fin, que podría escribir un ensayo sobre el tema, o un libro de viajes, pero no es esa mi intención. Tan solo quería mostraros algunas de las maravillas del país, e invitaros a descubrir las demás por vosotros mismos.
Fueron muchas e interesantes cosas que ver en pocos dias, pero suficientes como para hacernos el firme propósito de que seguramente volveriamos algún no muy lejano día, para seguir sorprendiendonos a cada paso con su cultura milenaria, como si de un gigantesco museo al aire libre se tratáse, con sus gentes, sus ciudades, su forma de ver la vida.
A pesar de haber viajado en octubre, el calor durante los dias de viaje fué abrasador, sobre todo al sur, en Abu Simbel, por eso no es muy recomendable viajar en los meses de verano, siendo los meses desde octubre a abril los mejores para visitarlo.
El viaje lo hemos hecho de sur a norte, empezando por el templo de Abu Simbel, recorriendo unos 300 km desde Asuán. De vuelta en Assuán, en barco por el Nilo hasta Luxor, visitando todo lo más representativo en Kom Ombo, Philae, Edfú, Luxor, El Valle de los Reyes,Dendera.
Luego viaje en avión hasta El Cairo, donde hemos estado en las Pirámides, como no, El Museo Egipcio de Antiguedades, La Ciudadela, El mercado de Khan El Khalili , Sakkara y Menphis.
El mejor medio de transporte para trasladarse dentro de las ciudades es el taxi. Además, si queréis coger uno no os hará falta ir a buscarlo, los taxistas vendrán a buscarte a ti como buitres.
Aunque algunos taxis llevan taxímetro, nunca lo utilizan. Lo habitual es que antes de montar le indiques al taxista el destino y que fijéis el precio de la carrera... regateando por supuesto. Algunos taxis son auténticas piezas de museo que parecen sacados de la serie "Cuéntame como pasó...", pero funcionan bastante bien.
Aunque algunos taxis llevan taxímetro, nunca lo utilizan. Lo habitual es que antes de montar le indiques al taxista el destino y que fijéis el precio de la carrera... regateando por supuesto. Algunos taxis son auténticas piezas de museo que parecen sacados de la serie "Cuéntame como pasó...", pero funcionan bastante bien.
No obstante, suelen estar bastante sucios por dentro , así que si sois escrupulosos mirar bien el interior antes de entrar.
Y no os preocupéis por la forma que tienen de conducir (sobre todo en El Cairo). La calle es un espacio a ocupar, y donde hay tres carriles pueden caber cuatro coches... y apretando hasta cinco. Los pasos de cebra no significan nada para ellos, los intermitentes sólo los utilizan en Navidad, y un cambio triple de carril a 100 Km./h., después de saltarse un stop es una maniobra correcta para un egipcio. Pero no os preocupéis, aunque conducen como auténticos cafres (a veces te da la sensación de estar dentro de un videojuego) todos hacen lo mismo, así que controlan bastante.
Y no os preocupéis por la forma que tienen de conducir (sobre todo en El Cairo). La calle es un espacio a ocupar, y donde hay tres carriles pueden caber cuatro coches... y apretando hasta cinco. Los pasos de cebra no significan nada para ellos, los intermitentes sólo los utilizan en Navidad, y un cambio triple de carril a 100 Km./h., después de saltarse un stop es una maniobra correcta para un egipcio. Pero no os preocupéis, aunque conducen como auténticos cafres (a veces te da la sensación de estar dentro de un videojuego) todos hacen lo mismo, así que controlan bastante.
Como veis, mucho que ver en poco tiempo, por eso volver a Egipto es casi necesario para ver lo que no hemos podido en este viaje.
Esta es la crónica de este viaje.
Viajeros: Luis, Geni, Zapi y Ana.
